Las redes sociales es una de las herramientas que más nos ayuda a estar cerca de nuestros clientes y expandir nuestra marca. Sin embargo, es muy fácil utilizarlas de forma incorrecta y perder el potencial que ofrecen. Además, es muy importante optimizar el proceso de gestión para que tu presencia en RRSS no suponga una perdida del tiempo que necesitas para sacar tu negocio adelante. En este post te daremos unos consejos para que tu experiencia social sea lo más fructífera posible.

No hay que estar en todas

Primero, porque es imposible. Actualmente hay tantas redes sociales (muchas de ellas especializadas en algún sector en concreto) que sería imposible poder tener presencia en todas.

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Si nos fijamos en las más utilizadas en España, podemos encontrar que las más populares son Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram y Youtube. También hay mucha presencia en dos redes que poca gente tiene en cuenta por sus características. Por un lado tenemos Whatsapp, que si puede funcionar como red social pues, al fin y al cabo, es un medio de difusión de información. Y, además, muy efectivo. Piensa en algún vídeo, imagen o enlace que te pasa alguno de tus contactos por Whatsapp. Tiene muchas posibilidades de que lo abras, ¿no? eso es porque confías en el emisor (generalmente un conocido cercano) y crees que lo que te manda es información de valor.

Por otro lado tenemos Google +, la herramienta social por excelencia de la empresa de Mountain View. En realidad, muy poca gente le da un uso práctico a esta red social, más allá de desarrolladores o programadores informáticos. Sin embargo, compartir información a través de Google + es un elemento muy necesario para tener un buen posicionamiento en Internet, entre otras claves que comentamos en este blog.

¿Entonces tengo que estar en todas estas redes sociales? No necesariamente. Aparte de Google +, que sí o sí hay que tener cuenta para posicionar tu web, el resto dependerá del tipo de negocio que tengas y cómo sea tu principal cliente. Facebook y Twitter siempre es bueno tenerlo por las posibilidades de compartir información que ofrecen y el amplitud de target que ofrecen. Pero, sin embargo, Instagram solo será necesario si tu negocio ofrece producto muy visual. Por ejemplo, es una herramienta estupenda para tiendas de ropa online, que pueden compartir sus productos y su visión sobre la moda.

Youtube es otra red social que no es para todo el mundo, pero sí muy efectiva. Al estar basado en vídeos, puede generar muchas visitas a tu página y una alta fidelización a tu marca. Sin embargo, tu negocio tiene que tener una vertiente muy visual, para poder plantear temas que den pie a videoblogs. Aquí se llevan la palma los videotutoriales, el famoso “cómo se hace…” que genera tantas visitas en la red.

Por otro lado, tenemos Linkedin, que es de mucha utilidad si tenemos muchos contactos que se mueven dentro del mismo sector que nosotros. Ahí podremos hablar y compartir sobre temas más profesionales relacionados con cómo llevar la empresa.

Tiempo y dedicación

Una vez sabemos en que redes sociales queremos estar, lo siguiente que tenemos que saber es cómo comportarnos dentro de ellas. Aunque existen herramientas que nos ayudan a llevar varias redes sociales a la vez (Hootsuite es la más popular), hay que tener en cuenta el tiempo que lleva crear cada una de las publicaciones (que pueden llevar la redacción de una entrada de blog o la realización de un vídeo, entre otras cosas). Además, hay que añadir el hecho de poder contestar a tiempo todas las sugerencias y peticiones de tus clientes, monitorizar el impacto de tus entradas e ir perfeccionando el ROI de tu presencia en RRSS.

En definitiva, como todo en esta vida, una buena presencia en redes sociales lleva tiempo y dedicación, pero los resultados pueden llegar a ser muy beneficiosos para tu negocio. Y si no, siempre puedes encargarnoslo a nosotros y dedicar tus esfuerzos a tu empresa.